Hace un tiempo ya que incursioné en el mercado textil. Ya lo había hecho antes con otras prendas que no eran religiosas, pero hace un par de meses comencé a pensar en algo distinto: ¿cómo una prenda podía enaltecer nuestra belleza y, al mismo tiempo, hablar de nuestro amor y compromiso con Dios?
¿Y qué mejor prenda para eso que una vintage y con propósito? Las pañoletas fueron símbolo de elegancia en los años 50 y 60, y hoy las nuevas generaciones las están redescubriendo como un accesorio mucho más versátil de lo que imaginamos. En el cuello, en el cabello, atadas a una cartera, como cinturón, como pulsera... así las he usado yo durante todos estos meses. ¿Y tú, cómo la usarías?
Pero más allá de que fuera una prenda bonita, quería que fuera también un recordatorio. Una que, al ponértela cada mañana, te dijera que ese día ibas a estar en compañía de Dios. Una prenda que nos vistiera de oración. Por eso, cada uno de mis diseños está pensado para dejarnos un mensaje.
La pañoleta "Aves del cielo", está inspirada en Mateo 6, 26, "miren las aves del cielo: no siembran ni cosechan, ni recogen en graneros; y, sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas?". El colibrí, la golondrina, la guacamaya y el gorrión representan la diversidad de la creación de Dios, todas distintas, pero todas cuidadas por Él por igual. Es una pañoleta que invita a confiar plenamente en el Señor y a soltar esa ansiedad de nuestros días por sentir que "no tenemos suficiente". No habla solo de aves, habla de confianza, de que Dios provee y de aprender a descubir al Señor en lo cotidiano. Llevarla puesta, entonces, es un recordatorio de que, si Él cuida de las aves, ¿cuánto más cuidará de nosotros?
"Tres Corazones", nos regala una oración de entrega total: cuerpo, alma y corazón. Es un recordatorio de que el hogar se consagra al cuidado de Jesús, José y María, y de que la familia, con todo lo que implica, también es un lugar sagrado que merece ser encomendado.
"Virgen Milagrosa" es un símbolo de la protección materna de María en los momentos de necesidad. Lleva consigo esa misma oración que tantas personas repiten con la Medalla Milagrosa, pero ahora convertida en una oración que también se puede lucir como accesorio de moda.
Cada pañoleta de Tiff Design nació de la convicción de que la fe también es bella, de que la fe no tiene que quedarse guardada en nuestra intimidad y de que la fe podemos llevarla puesta con la misma naturalidad con la que llevamos un collar o un anillo. Es una prenda que no grita que llevamos a Dios, pero ¿acaso no es más que suficiente sentirnos en compañía de Él cada vez que la usemos?
Así que la próxima vez que te anudes nuestra pañoleta al cuello o la lleves cerca de ti, recuerda que no es solo un accesorio, es fe echa tela, es Dios plasmado en cada hilo y es una oración que te viste.

